lunes, 30 de junio de 2014

Dime

Dime que esta noche el mundo no se acaba,
Dime que habrá más noches compartiendo almohada,
Dime que está no es la última noche enredados en la misma cama,
Dímelo todo y a la vez no me digas nada.

sábado, 28 de junio de 2014

Fantasmas del pasado

Serían aproximadamente las 2:30 de la mañana, o, para algunos, de la noche. Me encontraba tirado en la playa, mirando al cielo observando las estrellas. A veces bajaba la mirada para contemplar el vasto e infinito horizonte. Es curioso que aunque nosotros solo veamos un límite sabemos que más allá de esa línea imaginaria hay más agua, más tierra. Uno se para a pensar en esta situación en prácticamente todo, desde el nacimiento de la vida en nuestro planeta hasta pensar en como sería el final de este, sabiendo que hay miles de posibilidades y desconociendo si algún día llegaremos a verlo. También me quedé perplejo durante unos minutos mirando el mover de las olas, pensando en la lógica que creaba ese movimiento en las masas de agua. Este planeta y su naturaleza son tan increíbles que a veces uno solo puede pararse a disfrutar sin hacerse ninguna pregunta. El caso es que estando sentado en la playa mirando al infinito vi pasarse una sombra delante de mis ojos. Esa sombra, por lo que pude percibir, iba corriendo escapando de otra sombra. Eran las sombras de dos niños de unos siete u ocho años de edad que por lo que pude ver estaban jugando. Me dio un vuelco el corazón y el pulso se me aceleró. No era una sensación de miedo ni de misterio, era más bien como si eso ya lo hubiera vivido. Algo en aquella escena me recordaba demasiado a algo. Giré la cabeza hacia la izquierda, y, allí, sentados sobre un par de toallas estaban otras tres sombras. Una era de una niña de unos diez años, y las otras dos rondarían los treinta y cinco aproximadamente. Todos ellos llevaban ropas típicas de una tarde de verano y portaban con ellos los típicos utensilios y juguetes que en su mayoría de veces lleva una familia a la playa. Se les veía muy felices, la verdad. Yo sabía que no eran reales, pero tampoco era algo que no hubiera existido. Eran mi pasado. Aquella pareja eran mis padres, la niña era mi hermana, el niño que perseguía al otro era mi hermano, y, bueno, el que escapaba era yo. Una pequeña sonrisa se esbozó en mi cara, como una pequeña muesca de felicidad. Esas visiones solo hicieron que recordara los buenos tiempos de mi vida, lo feliz que era yo cuando era tan solo un pequeño niño sin más meta en la vida que pasarlo bien día si y día también. Era genial sentirse querido por tu familia, jugar a todas horas con tus hermanos y no preocuparse por prácticamente nada. No puedo decir que mi vida sea mala, para nada, pero, ¿a quién no le gustaría volver a ser niño aunque fuera por una vez?. Supongo que no se trata de volver a ser niño otra vez, sino de conservar aunque sea un mínimo a ese pequeño ser que una vez fuimos. Las personas adultas la mayoría de veces hablamos de las demás porque han hecho alguna "chiquillada". No lo entiendo, no creo que hacer eso siendo adulto sea algo malo, diría que es algo bueno. Yo no quiero perder jamás ese espíritu por mucho que tenga que cambiar algunos aspectos de la vida. ¡Ay, la noche y la playa! No sé como llegué aquí pero algo quería que tuviera esas visiones en esta noche de reflexión. Supongo que después del paso del tiempo solo nos quedan los recuerdos del pasado, un pasado que quizás fue mejor.

jueves, 26 de junio de 2014

Contigo

Contigo llegué al mundo y contigo me iré. Toda una vida. Contigo tengo mis peores pesadillas y mis mejores sueños. A tu lado he vivido momentos inolvidables, momentos grabados en la memoria. Eres mi cura de males y mis noches en vela. Sé que en cualquier momento me estarás esperando para llevarme a sitios lejanos. Cuando quiero olvidar solo tu me comprendes, me entiendes. Solo tu sabes como arroparme y desnudarme. Solo tu. Sé que tu no irás, nunca me abandonarás. Ojalá cuando me vaya exista un sitio donde poder estar contigo, un lugar donde puedas seguir dándome calor en los fríos inviernos.

miércoles, 25 de junio de 2014

Varias vidas

La mayor parte del tiempo los días suelen ser monótonos y aburridos. Solemos despertarnos, ir a trabajar o estudiar, pasamos la tarde en casa o salimos y nos acostamos. Día tras día. Muchas veces nos gustaría tener otra vida, una vida con más aventura y con más riesgo. Pero gracias a los libros y los videojuegos podemos tener "varias vidas". Cuando te metes en la aventura es como si fueras tu en primera persona quien la está viviendo. En ese momento sientes que eso que estás leyendo o jugando es tu vida. Apartas la realidad para ser el protagonista de una gran aventura. Además, eres tu quien elige lo que quiere vivir. Puedes ser un brujo caminando por la edad media aprendiendo hechizos o bien un Shogun luchando en el Japón de la época feudal. Si te apetece puedes ser como una especie de "Dios" llevando todo tu pueblo o imperio. Si te apetece puedes viajar por un mundo desconocido lleno de monstruos de los que escapas o investigar cuevas secretas aún sin explorar. Llevo toda la vida jugando a videojuegos y leyendo y podría decir que me han salvado la vida, pero no me gusta exagerar. Lo que si puedo decir es que si me han dado ese respiro y ese escape de la realidad que necesito en muchos momentos. Se puede decir que me encanta tener varias vidas. Yo creo que es algo que jamás dejaré de hacer. Desde aquí me gustaría animar a la gente a que lo hiciera más a menudo, sobretodo leer libros.

martes, 24 de junio de 2014

Lejos

Todo el mundo en algún momento siente ese impulso, esa necesidad de huir de su vida, de empezar de cero. Todos nosotros en algún momento de nuestra vida hemos querido huir lejos de donde estamos, muy lejos. Dejarlo todo. Puede ser momentáneo o puede durar días o incluso meses. Te apetece pillar algún coche y salir por la carretera sin ningún rumbo, ir donde sea. Vamos, lo que se conoce como carretera y manta. O tal vez necesitas salir corriendo donde sea sin tener un camino fijo, como hizo Forrest Gump. Es como si tuviéramos la necesidad de respirar un aire nuevo, un aire fresco. No a todos nos gusta la vida que llevamos, porque aunque digan que tienes que hacer lo que te gusta a veces hay circunstancias que nos nos permiten hacerlo. Supongo que por eso a veces necesitamos huir un poco de nuestras vida, porque aunque nos veamos obligados a vivir la vida no siempre estamos agusto con lo que tenemos o podemos hacer. Así es la vida. Igualmente si tenéis algún sueño o alguna meta no os rindáis jamás. Quizás simplemente ahora no es el momento. La vida es un misterio.

lunes, 23 de junio de 2014

Mala época

Llevo un tiempo pensando en que estoy viviendo en una época que no me corresponde. Quiero decir, que me hubiera gustado más vivir en otras épocas de la historia. Empezaré por la época pirata, por ejemplo. Esa época tenía bastante atractivo. Vale que morían jóvenes y todo lo que queráis, pero su vida era emocionante, con aventuras cada día. A mi me atrae bastante ese mundillo de surcar los siete mares. Otra época que me hubiera molado vivir es la de el Japón feudal. Como todas las épocas tenían sus contras, claro está, pero es que eso de las batallas, el honor, los trajes y lo precioso que ya de por si me parece Japón me gusta bastante. Está claro que también depende mucho de lo que fueras, pero en general mola. Sigamos con otra época, esta algo más cercana. Los años 30/40/50. En esa época había crisis y guerras, está claro, pero había mucha clase también, algo que a mi me gusta bastante. La ambientación, los trajes, la música, etc. Vuelvo a repetir que depende de la clase en la que nacieras, claro está que no todo sería igual, pero hablo sobre las cosas que me gustan. Me hubiera gustado vivir la época de los 90 también. Si, nací y viví bastantes años en esa década, pero me refiero teniendo otra edad. La música, las costumbres urbanas, lo underground entre otras cosas me gustan y mucho. No sé, tuvo que molar eso de estar tirado en la calle haciendo skate con tus colegas mientras escuchabas el nuevo CD de Nirvana o descubrías a los Deftones, o incluso ir a un concierto suyo. Bueno, y eso de jugar a las primeras consolas. Seguro que me dejo alguna época o década, pero no es plan de extenderme más. En fin, que todas las épocas tienen algo malo y algo bueno, pero está época que estoy viviendo ahora mismo no me acaba de llenar. La música en general es basura comercial, las películas llenas de efectos y con un argumento vacío, gente sin cerebro sacando libros. Cada vez me parece más cierto que el mundo se está volviendo loco. Además, ahora la gente vive mucho, pero en su gran mayoría sin emociones fuertes ni aventuras. Estudias para trabajar, luego trabajas prácticamente toda tu vida y cuando te jubilas ya no tienes ganas de nada. Eso sin contar lo mal que están las cosas, para algunos, claro, porque a otros les va bastante bien pese a la conocida "crisis". Ya sabéis a los que me refiero. Quizás no solo sea la época sino el lugar y las circunstancias. Y bueno, que siempre nos quedará soñar.

domingo, 22 de junio de 2014

Mar

Siempre me ha dado por pensar en como me gusta tanto el mar y las costas viviendo en una ciudad que lo único de agua natural que tiene es un río. Ya no sé si es obsesión, que lo amo demasiado o que simplemente estoy saturado de tanto asfalto y hormigón. Que queréis que os diga, si ni siquiera sé nadar por muy increíble que parezca. No lo sé, pero me enamoro cada vez que pienso en las olas, las playas, los acantilados y todo lo que tiene algo que ver. No, no me refiero a las típicas playas que se abarrotan de gente en verano, todo lo contrario. Hablo de una playa en calma, solitaria en la madrugada. Un acantilado al que poder asomarse y ver como reluce el sol en el agua del mar. Un faro iluminando la noche. Ver los barcos pasar por el horizonte cuando el sol está asomando. Levantarte temprano y ver desde tu ventana todo el paisaje mientras tomas un café y la brisa te acaricia el rostro. Desde hace tiempo llevo diciendo que me gustaría tener un barco, algo pequeño, en el que poder surcar las olas y sentirme un punto en tan inmenso espacio. Me gustaría ser marinero. Yo que sé, llamadme loco, soñador o como queráis, pero cada vez que pienso en todo ello me siento vivo y me emociona la idea, como si en otra vida hubiera sido alguien así. Espero que algún día ese sueño se haga realidad, aunque sólo sea parte. Llevadme al mar.

viernes, 20 de junio de 2014

Ella

Ella. ¿Y quién es ella? No lo sé, solo sé que es ella. Ella es el tiempo entre las sábanas, el calor sobre la cama. Ella es mi corazón ardiendo, mi cerebro libre. Ella es el botón de la camisa que desabrochas con prisas. Es el paseo una tarde de domingo por algún jardín que bien conoces. Ella es el suspiro, el aliento gritando a voces. Es cada gota de la ola que va a romper en las rocas y se esparce por la arena de la playa. Es el momento perfecto. Es el despertar empapado en sudor de una mañana en pleno verano. Ella es el abrigo de invierno que te protege, que te calienta. Es el vértigo sobre la cima de la montaña. Ella es el momento en el que todo cambia. Cuando se paraliza el tiempo sé que es por culpa de ella. Ella es la cucharada de azúcar que se disuelve en el café. Es ese momento de tranquilidad asomado a la ventana sin nada que pensar. ¿Cómo explicarle a la gente quién es ella si ni siquiera yo lo sé? No la conozco. Desconozco su olor, su color de ojos. Desconozco el grosor de sus labios y la longitud de su pelo. Yo lo único que sé es que algún día será ella.

martes, 17 de junio de 2014

Rutina

A menudo los días son todos prácticamente iguales. Te levantas, desayunas, te das una ducha, matas la tarde de alguna manera y esperas a que llegue la noche para cerrar el día e irte a dormir. Día si, día también. Pero llega un día en el que te dices a ti mismo que no quieres seguir con esa rutina, que te has cansado de esperar algo distinto, algo que no llega. Sientes que necesitas aventura, adrenalina, necesitas salir de esa burbuja en la que sientes que te has encerrado. Salir de la monotonía. Te paras a pensar en que podrías hacer para escapar de esa sensación. Decides que tal vez salir a correr te vendría bien. Ya sabéis, siempre viene bien y te hace sentir más vivo salir a correr. Sentir como te bombea el corazón mandando sangre a través de todas y cada una de las venas que recorren tu cuerpo, sentir las gotas de sudor bajar por tu frente y notar como empapan tu cuerpo. Estar en la naturaleza y sentirte libre de alguna manera, aunque sea solamente por unos instantes. Unos instantes que te saben a gloria, a pura vida. A veces creo que sería más feliz si viviera en una casa perdida en el campo al margen de esta sociedad. Tal vez...algún día. Desde aquí os ánimo a no encerraros nunca demasiado en la rutina. Aunque sea por unos momentos intenta escapar. Huye al campo a correr o a relajarte leyendo un libro. Escribe algo en un cuaderno tirado en algún césped en una fresca noche de verano. Lo que se te ocurra para sentirte un poco más libre.

lunes, 16 de junio de 2014

TIC TAC

Bueno, pues esta noche, acompañado de música y de la brisa de una noche de verano entrando por la ventana, he decidido abrir este blog. Llevo tiempo queriendo abrir uno, creo que todas las vueltas que le doy a la cabeza y todos los pensamientos que tengo deberían tener su cabida en algún lugar, y como no se me da muy bien dibujar podría ser buena idea plasmarlo por escrito. Muchos no me entenderán, la mayoría, otros puede que me llamen loco, y, espero, que por lo menos una persona piense algo parecido a lo que yo pienso.
Esta noche me gustaría hablar de un tema que me lleva rondando la cabeza bastante tiempo. Me refiero a el futuro o el tiempo. Desde que somos pequeños nos meten en la cabeza que tenemos que pensar en nuestro futuro, en que queremos ser de mayores, etc. Sinceramente, no creo que un niño tenga la capacidad mental para pensar en eso. Con esto quiero decir que no veo mal que se piense en un futuro, pero quizás le demos mucha importancia a un futuro que ni si quiera sabremos si vendrá, y mucho menos como será. Te dicen que tienes que ser algo para lo que te guste trabajar durante toda la vida pero luego no te dan oportunidades, todo son trabas. Que si notas medias, que si tasas para hacer exámenes, que si precios desorbitados por una matrícula. En el caso de que consigas estudiar algo que te guste está llegar a tener ese empleo, porque te lo pintan muy fácil pero no lo es tanto. Eso por una parte, luego está la parte en la que te meten la idea de planear tu vida. Que si sácate el carné de coche, que si te deberías echar pareja, que si tienes que tener niños, tienes que formalizarte y madurar, etc. Los recuerdos se acumulan y si piensas demasiado en el futuro te acabas ahogando. Repito, está bien pensar en un futuro, pero no creo que tan a largo plazo. Deberíamos preocuparnos más por el presente e intentar vivir el momento. Llega un momento en el que por culpa de eso te sientes perdido y no dejas de pensar en ellos, demasiado presión, y cuesta mucho levantar cabeza. No creo que sea el más apropiado para dar consejos, esto solo es un poco de la mierda que acumulo día a día. Siento que se me acaba la vida y no sé ni lo que he hecho. Con esto me despido por hoy, ya volveré en otra ocasión. Supongo.